¿Alguna vez te has parado a pensar el por qué los jamones suelen exponerse colgados del techo o las paredes? Actualmente la razón fundamental es muy sencilla. Se trata de permitir una correcta ventilación del jamón para conseguir así que la humedad desaparezca y evitar la acumulación de mohos.

Pero la verdadera razón original es otra. La tradición de colgar jamones y embutidos se remonta a muchos años atrás. Desde el medievo, las persecuciones a judíos y sus confrontaciones con la autoridad religiosa, propiciaron que los cristianos viejos, para significarse como tales, adaptaran la costumbre de colgar todos los derivados del cerdo en lugares bien visibles para evitar suspicacias , dejando así bien claro su orientación religiosa y orígenes. Costumbre ésta que rápidamente adoptaron también los judíos conversos que sí consumían carne de cerdo. Del mismo modo, posadas y tabernas exhibían jamones y embutidos en lugares bien visibles, mostrando así claramente que en aquel establecimiento se consumía cerdo, y por lo tanto los judíos no eran bienvenidos.


Publicado: 10 de Marzo de 2016 a las 12:10